O por si no queda claro, ¡la Navidad me la
manfinfla del todo!
Estoy
hartísimo de ver la cagada esa de papás
Noeles colgando de los balcones y ventanas, de las
puñeteras luces navideñas, de la solemne estulticia de los
SMS navideños (sobre todo de los que pretenden ser novedosos y originales), de la
horterada de espumillones, bolitas y demás chorradas, del "espíritu navideño" hipócrita donde los haya, y de absoluta estupidez de los deseos de Año Nuevo.
Mención aparte se merecen los villancicos. ¿Donde se ha visto semejante recopilación de estupideces? ¿hay villancicos que tengan una letra que no provoque el vómito?. Os juro por las chancletas de
Mafalda, que es
oír un villancico y empezar a tener arcadas. No puedo imaginar a un ser humano escribiendo tamañas chorradas, amén de que el que compone las músicas debe ser de
encefalograma plano (en ocasiones incluso negativo).
Me revienta esa sonrisa
zombi que se dibuja en los rostros de la gente que hace cola en las cajas de las grandes superficies, como si en Navidad fuera obligatorio poner cara de
imbécil.
Me resulta
indignante el soez malgasto de dinero en chorradas para regalar cosas que igual no se van a usar en la vida, la subida de precios de casi todo ( o sin casi), como si a los corderos, cochinillos y demás, les dieran de comer salmón ahumado y caviar del Caspio en lugar de pienso.
Me pone de muy mala leche ver a la gente delante de los escaparates con las miradas vacías y los bolsillos más vacíos todavía, babeando como si se les hubiera parado la sesera.
La solemne estupidez de vestirse de gala para cualquier reunión familiar, cuando están hartos de verte en pantalón corto y chanclas, la invasión de cajas vacías y papel de regalo (pobres árboles), las
tarjetitas de felicitación (a.k.a.
Christmas), y esa especie de "operación atontamiento" contra la chiquillería que se lo traga todo, me parecen de juzgado de guardia.
Me aburre la ingente cantidad de correos chorras que te llegan sin cesar, además de que casi todo el mundo te manda el mismo (el arte del
copy/paste).
Y sobre todo lo que haría en estas fechas "tan señaladas" (¿?¿??¿?) es poner delante del paredón a los que montan la programación de las televisiones. Cada año se repiten sin cesar como mínimo
Ben-
Hur, La Túnica Sagrada, Que bello es vivir y demás filmes "
paratodalafamilia".
Toda esta estupidez llega al
paroxismo en el momento de la
ingesta sincronizada de uvas a las 12 de la noche del día de San Silvestre, y la obligatoriedad de llevar puesta ropa interior roja para tal evento.
Me parece absurda esa especie de obligación de ser feliz o al menos de parecerlo.
Para mi, la Navidad solo tiene una cosa buena:
¡¡ QUE SE ACABA !!