La Ilusión de la Seguridad

Ayer estuve en Barcelona con mi padre. Como siempre un viaje agradable por la cantidad de horas de que uno dispone de poder hablar con una persona más sabia, más experta y más sensata que uno. Barcelona, como siempre. Una ciudad increíble, pero con todos y cada uno de los defectos de las grandes ciudades.
Cuando íbamos hacia el aeropuerto para la ida, estábamos hablando del tema de la seguridad aérea. Todos hemos podido comprobar, como desde el 11 de Septiembre de 2001, la seguridad aérea se ha convertido en algo obsesivo por parte de las autoridades. Es algo lógico y natural, extremar las medidas de seguridad frente a alguna amenaza, sólo faltaría.
Lo que no me parece normal, es que se hagan las cosas de cualquier manera. Los que me conocen por poco que sea, saben que soy de los que o se hacen las cosas bien, o no se hacen. La chapuza por la chapuza no es algo que tolere fácilmente. Está claro que a veces no queda otra que recurrir a la chapuza, pero hasta esa chapuza puede estar bien hecha.
La cuestión es que hablando, hablando, decidí demostrarle a mi padre, que si uno lo que quiere es pasar un objeto prohibido por el control de seguridad del aeropuerto, lo pasa sin grandes problemas.
Después de que prácticamente te quedes en bolas para poder pasar por el arco de seguridad, intencionadamente, dejé un paquete de chicles en el bolsillo, y me dejé el reloj puesto.
Primero pasó mi padre. Todo bien. A continuación pasé yo. Como era de esperar, el arco detectó tanto el reloj como el envoltorio de aluminio del paquete de chicles.
El vigilante de seguridad, se limitó a cachearme ligeramente, y listo. Control pasado.
Uno se pregunta si en lugar de hacer pitar al arco con un reloj que en ningún momento se me hizo quitar (y eso que quedaba perfectamente a la vista), lo que hubiera hecho saltar la alarma en realidad hubiera sido un arma oculta, a ver que habría pasado.
En dirección a la puerta de embarque, le hice ver a mi padre, lo fácil que había sido pasar el control de seguridad incluso haciendo sonar la alarma del arco de detección de metales.
Si yo hubiera sido uno de "los malos", podría haber pasado el control de seguridad con un arma blanca oculta en una funda de aluminio de cualquier cigarro puro, y habiendo alojado esa funda, por ejemplo en mi recto. O en lugar de un arma blanca, un explosivo, o un arma química.
Que si, que puede que el asunto resulte cómico por el lugar elegido para ocultar el hipotético utensilio ofensivo, pero en ningún caso, es algo que pueda llamarse a broma
Claro. Uno puede pensar, que en el aeropuerto de Son Sant Joan, las normas de seguridad están un poco más relajadas debido al escaso porcentaje de probabilidades que tiene de ser un objetivo terrorista; así que decidí hacer otra prueba a la vuelta.
De regreso a Palma, evité intencionadamente recordarle a mi padre que se quitara la faja que lleva por su problema de espalda, y que resulta bastante aparatosa al tacto. El experimento, resultó mejor de lo que esperaba, ya que a mi progenitor se le olvidó extraer de su bolsillo la cajita metálica donde guarda su medicación.
Al pasar mi padre por el arco de detección del aeropuerto del Prat, evidentemente sonó la alarma. Le preguntaron si se había despojado de cualquier objeto metálico, y al rebuscar en los bolsillos apareció la cajita metálica. Cachearon a mi padre poco más que ligeramente, y al notar la faja, le preguntaron que era lo que llevaba puesto. Mi padre hizo ademán de subirse el jersey para enseñarles lo que era ese objeto sospechoso, y al yo decirles que era una simple faja, le dijeron a mi padre que no era necesario que se subiera el jersey.
Otro control seguridad pasado.
Así de simple. Así de sencillo. Así de peligroso. En lugar de una faja podría haber sido cualquier otra cosa.
¿Es esta la seguridad de nuestros aeropuertos? ¿Es esta la seguridad que pretenden hacer pasar por imprescindible?
Por lo menos a mi, que no me vengan con historias. Si uno es de "los malos" y quiere pasar un objeto prohibido por un control de seguridad aeroportuaria, simplemente lo pasa. Y punto.
No entiendo que nos quieran vender la moto de que estos absurdos controles que te hacen quitar el cinturón por si lo llevas lleno de explosivos, sirven de algo. Como si un explosivo tuviera que llevarse obligatoriamente en el cinturón o en los zapatos.
No tienen ni repajolera idea de lo que significa la palabra "seguridad".
Dice la Wikipédia (y dice bien):
La seguridad es un estado de ánimo, una sensación, una cualidad intangible. Se puede entender como un objetivo y un fin que el hombre anhela constantemente como una necesidad primaria.
La seguridad no es algo que se alcance haciendo descalzar y desnudar a la ciudadanía. La seguridad la comparo a un juego donde la gente de bien juega según las normas, y "los malos" pasan de las normas y juegan como quieren; y cuando eso pasa, puedes estar seguro de que vas a perder la partida.
Por otra parte, está el hecho de que si al pasar por el arco de detección, no salta la alarma, tan sólo significa que no llevas encima algo metálico, pero no detecta si llevas encima por ejemplo explosivo plástico (C4, Semtex, etc).
Creo que los ciudadanos nos merecemos algo más. La seguridad, simplemente no existe. Se puede ofrecer un cierto grado de seguridad relativa, pero poco más. La seguridad absoluta es algo que se quiere vender al gran público, pero que por lo menos yo, no estoy dispuesto a comprar.
La seguridad es mucho más que algo que sale en la pirámide de un señor llamado Maslow.

Escuchando.













